Abrir la puerta. Dentro solo cuerdas. Cuerdas colgadas de un techo que no se alcanza a ver pero que sin duda debe existir. Solo se ven cuerdas colocadas a poco mas de un palmo una de otras. Impiden la visión y la orientación. A los pocos pasos la puerta se cierra. Intentar mantener una linea recta al caminar se hace imposible. Se empieza a vislumbrar una luz a la derecha. Conforme te acercas descubres una mesa y silla de madera de estilo de oficina. Encima un foco naranja con su luz halógena encendida. Ilumina un único papel: SALA DE CABOS
¡que sorpresa!
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