martes, 28 de diciembre de 2010

Tres peniques

Se le escapaba la fuerza por la boca mas siempre mantenía la compostura. Ejercitaba la mente como podía y aletargaba un carisma que pocas veces fue suyo. Se perdía en la marea de ideas y dudas que una simple palabra le producía. Giró en círculos con tres centros siempre sin salirse pintando. Escogía siempre el camino de su mente que no tenia salida o que estaba tapiada. Hizo clases de amistades no perceptibles pero de un rango superior. Perdió el alma apostando pero gano una inmortalidad arbitraria, un continuo devenir que mas que hacerlo invulnerable acabaría con el poco a poco. Quiso entender y se apagó. Quiso disculparse y se lo dijo a una careta. Tiritó de calor y bebió fuego pero las llamas no calmaron su sed. Volvió a la cordura y se suicidó.

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