Te extrañarás, pondrás los ojos abiertos por contadas veces en tu vida. Yo tampoco sé como estoy aquí de nuevo. La tecnología me desconcierta cada días más, pero si se me ha dado una señal del destino no dudaré en usarla.
En recordar lo idílico de nosotros, que cada día fue perfecto y puede pasar cualquier terremoto conjunto que lo será de todas formas por el simple hecho de rozarte, acariciarte o sentirte. Llévame a desintoxicarme y a olvidarme de todo. A que no importe el declive de la bolsa y que el mundo estalle. Llévame contigo sin soltarme y sin separarte. No estés tan lejos.
No cambiarte no es un propósito ni un quizá, es una realidad, algo onírica, pero como todo lo que tocamos juntos. Una vez más sólo se decirte que me encanta tu pelo despeinado y cuando lo agitas como un perro mojado. Tus brazos que me cogen para caminar por la calle indiferentes a los transeúntes y establecimientos de rebajas. Tus manos que agarran las mías y que juntas cuando te inclinas en el coche para acercarte a mí. Tu boca que me deja sin palabras. Pero una de mis cosas favoritas en el mundo es eso que ya te he dicho, cuando te ríes mucho... Tus ojos. Que se te cierran, que pareces tan feliz que me contagias. Quiero que me sigas avariciando.
Quiero apagarme si algún día dejo de sentir precipicios. Porque nunca me han disgustado, este masoquismo extraño que para lo único que sirve es para darme cuenta de lo enamorada que estoy de ti y que quiero seguir estando.
Invertir mi cuarta dimensión en tus sonrisas es lo que quiero el resto de mi vida
Keep dreaming beside me!
No hay comentarios:
Publicar un comentario