Puto mundo de fuera. Te odio. Me obligas a salir, a actuar. No quiero. No quiero sonreír, no quiero aguantarte, no quiero parecer amable. Solo acurrucarme en mi lugar, torturarme yo mismo poco a poco. Sentir el dolor, padecerlo y disfrutarlo. Jugar a mi antojo y sentirme muerto es como lo deseo. Por qué me pides que me haga cómplice de tu hipocresía, tus falsos aprecios. En mala hora oí tus promesas y me creaste espejismos. Odioso TÚ y odiosos todos. No veis lo que queréis sino lo que os enseñan. Te pegaría con mi cerebro si pudiera arrancarlo y te haría comer hasta mi ultimo sentimiento para que te sintieras podrido, podrido por dentro. Te haría desangrar gota a gota con la locura de un mariachi. Disfrutaría con tu dolor porque eres mi cuerpo y solo deseo hacerme daño. Pensar que todo lo pasado ya está y que yo solo me siento así. Toda la patraña que algún día me tragué, te haría vomitar la bilis mas densa.
Mi cerebro como arma arrojadiza y el fuego como purificación. Siente para morir.
viernes, 26 de octubre de 2012
lunes, 11 de junio de 2012
martes, 20 de marzo de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
